LA HISTORIA

En la tarde del martes 3 de marzo 2020, cuando asistíamos a la reunión convocada de todos los martes, nuestro presidente el Profesor Joaquín Poch, nos comunicó que acababa de recibir de la directora de recursos humanos de la Comunidad de Madrid, la actualización de las instrucciones con carácter preventivo de la infección del nuevo coronavirus. Entre las normas para considerar por nuestra Academia, están la suspensión o aplazamiento de eventos que conlleven asistencia de personal no sanitario.

En este periodo de reflexión, el presidente me asignó la tarea desde mi sillón de medicina social, de hacer reflexiones sobre la circulación de este virus en nuestro país y su impacto en la ciudadanía.

Estamos ante un enemigo que se ha convertido en una guerra popular en china contra una gran familia de los coronavirus que son comunes en personas y especies animales como: camellos, vacas, gatos y

murciélagos, que en raras ocasiones infectan a personas. Sin embargo, lo ha hecho como en los casos del SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) y MERS (Síndrome respiratorio del Medio Oriente) que se expresó propagándose entre humanos.

 

En lenguaje profesional se trata de un beta coronavirus identificado como virus SARS-CoV-2 

causante de la enfermedad bautizada COVID-19 que como los mencionados tienen su origen en los murciélagos. La revista International Science Review publica que tras el análisis de 103 genomas del coronavirus, han descubierto dos cepas, la S y L. Es la L, la más prevalente y la identificada al principio de la epidemia. Destacan que es la más agresiva por su poder de infectabilidad.

La detección de esta infección respiratoria aguda en la ciudad de 

Wuhan el 31 de diciembre del 2019, con 11 millones de habitantes, coincidiendo con la celebración del nuevo año “de la rata”, ha determinado que la ciudad y las ciudades próximas a Wuhan, por las medidas de cuarentena tomadas, las convirtieran en ratoneras. La OMS declara entonces el “coronavirus emergencia sanitaria", al identificar que había pasado en menos de 48 horas de 4500 infectados a 9692, y se habían registrado más de 100 muertos, sin tener tratamiento ni vacuna. Los primeros se asocian con un mercado de animales 

silvestres en la ciudad de Wuhan.

El contacto cercano entre animales (incluido el humano), que normalmente no conviven en la naturaleza, puede favorecer el que un virus adquiera la capacidad de saltar de un huésped a otro, (en este caso de algún animal aún no identificado al humano) y

trasmitirse enseguida entre personas. En el caso del nuevo coronavirus, análisis recientes sugieren que podría haber saltado de murciélagos a pangolines, y de ahí a los humanos.

El 18 de abril el Washington Post confirma origen del paciente cero del coronavirus: era empleado del famoso laboratorio de virología de la ciudad china de Wuhan:

Reproduzco la opinión del periódico.

Según el periodista de investigación Bret Baier y reportes anteriores del Washington Post, el coronavirus COVID-19 se originó en el laboratorio del Instituto de Virología de Wuhan como parte de un programa de investigación viral chino, NO de un murciélago comido en un "mercado húmedo" de animales de Wuhan. "El paciente cero" trabajó y se infectó en el laboratorio, luego lo contagió a la población de Wuhan, donde comenzó el brote.

Según el informe de Baier, "múltiples fuentes” que han tenido acceso a los detalles de las primeras acciones del gobierno de China, han permitido sacar las siguientes reflexiones:

El mercado húmedo de Wuhan inicialmente identificado como un posible punto de origen nunca vendió murciélagos. Culpar al mercado húmedo fue un esfuerzo del régimen chino para desviar la culpa del laboratorio. Decidió aunar esfuerzos de propaganda para dirigir la culpabilidad a los Estados Unidos e Italia.

• Según informaron varias fuentes al Washington Post, el programa de investigación chino sobre los virus del SARS era parte de un esfuerzo para demostrar que su capacidad para identificar y combatir virus es igual o mayor que las vigentes en las manos de Estados Unidos,

• El régimen comunista chino suprimió y modificó datos, destruyó muestras, borró informes preliminares, impidió la publicación de artículos académicos y limpió áreas contaminadas para ocultar evidencia de la transmisión accidental del virus.

• Los médicos y periodistas que advirtieron sobre la propagación del virus y su naturaleza contagiosa de transmisión de persona a persona están "desaparecidos".

• Aunque el gobierno chino cerró rápidamente los viajes nacionales desde Wuhan al resto del país, no prohibieron los vuelos internacionales desde Wuhan, lo que permitió la llegada del virus a otros países empezando por los Estados Unidos.

• La Organización Mundial de la Salud (OMS) y su director general Tedros Adhanom ayudó a China a cubrir sus huellas "desde el principio" asumiendo la versión oficial

• 6 días después de que los altos funcionarios chinos determinaran en secreto que probablemente se enfrentaban a un brote en Wuhan, la ciudad organizó un banquete masivo para decenas de miles de personas y millones que comenzaron a viajar para las celebraciones del Año Nuevo Chino. Para cuando el presidente de China Xi Jinping finalmente advirtió al público el 20 de enero, más de 3,000 personas ya habían sido infectadas.

"Zuo-Feng Zhang, epidemiólogo de la Universidad de California en Los Ángeles, afirma desolado que "Esto es tremendo". Si hubiesen tomado medidas 6 días antes, habría habido muchos menos pacientes y las instalaciones médicas habrían sido suficientes. Se hubiera podido incluso haber evitado el colapso del sistema médico de Wuhan".

 

Este puede ser, señala una fuente al Washington Post, el "encubrimiento gubernamental más grande y costoso de todos los tiempos",

Fuentes: https://www.washingtonpost.com/opinions/2020/04/14/state-department-cables-warned-safety-issues-wuhan-lab-studying-bat-coronaviruses/

A día de hoy 5 de marzo de 2020, tenemos identificados 95.606 casos, 3387 fallecidos, de los que se han recuperado 53.378, la gran mayoría en China pero que se expresan como pandemias en 84 diferentes países y en cruceros de recreo.

España tenía el 3 de marzo, 228 casos registrados y dos fallecimientos, que han pasado en 24 horas a 260 con 4 fallecimientos. Es Madrid, que empezó a circular la última semana de 

enero y es la que declara más casos 91 a día de hoy, seguida de la comunidad Valenciana con 30, 28 en el país vasco, 24 Cataluña, 17 la rioja, 16 Andalucía, 13 Castilla Leon, 11 Canarias, 10 Cantabria 6 Extremadura, 6 Baleares, 7 Asturias, 3 Navarra, 3 Galicia y 1 Aragón.

La experiencia acumulada es que la infección en el humano se comporta de forma muy similar a la de la neumonía vírica que hemos vivido con el SARS y el MERS. Parece sin embargo, que el COVID-19 afecta a ambos pulmones diferenciándose así del SARS y MERS.

La tasa de mortalidad en España por la gripe estacional, fue del 1,2% la última temporada con datos disponibles, el otoño-invierno de 2018-2019. La letalidad del coronavirus es de entre el 2% y el 4% en Wuhan y del 0,7% fuera de la ciudad China origen del contagio. La mayoría de muertes se han producido en mayores de 65 años y se expresa de forma leve en un 81% y un 14 % presenta signos más graves y solo entre 4-5% entra en estado crítico

Dentro de toda lógica esta situación agravada por los recientes datos de un país europeo como Italia con más de 2000 casos y 150 ingresados en UCI, ha creado una emoción colectiva de

preocupación. La realidad es que este nuevo coronavirus SARS- CoV-2 ofrece un alto grado de infectabilidad para desarrollar el COVID-2019. El contagio se hace por las secreciones respiratorias que se producen al toser o estornudar, a través de gotitas y también por el contacto con las secreciones. Se ha documentado también en las heces, la orina, aerosoles y en sitios cerrados después de una larga exposición. El único dato en un perro podría alertar de la posibilidad de contagio desde el humano a su mascotas o animales de compañía. Es claro que se contagia de persona a persona con gran facilidad. Cada persona infectada puede infectar a entre dos o 3 personas. Encima de la mesa esta también, siempre en base a la evidencia cumulada, la existencia de supercontagiadores, capaces de contagiar a 16 personas.

La posibilidad de que pacientes asintomáticos puedan contagiar el 

coronavirus es un reto de grandes dimensiones que se basa en los periodos de incubación de esta enfermedad que se estima alrededor de 5 y 15 días aunque puede llegar a 24 días.

Estamos en el comienzo de una nueva historia de la medicina que nos toca vivir en esta etapa post-digital de la misma.

Desde la Academia queremos felicitar de corazón el manejo de la información y las medidas para la prevención de la transmisión entre personas de forma prioritaria.

Destacar la higiene de las manos, con sus salvedades si están limpias o no, reforzadas en su caso con productos de base alcohólica, es algo que tendrá seguro un impacto en la salud pública mas allá de su puntual impacto sobre este escenario de contención de la pandemia que sufrimos. El extremar las medidas de higiene respiratoria al toser estornudar o sonarse en caso de rinitis, es otro de los mensajes que aplaudimos por su fácil interpretación de la norma.

Los protocolos para el personal sanitario son también impecables, así como los dictados para que los grandes empleadores, sigan las normas acorde con la actividad laboral o profesional. Por ello aconsejamos confiar y seguir las normas del Ministerio de Salud con fe y disciplina.

El segundo paso en la lucha contra la transmisión de persona a persona, que sería la fase de mitigación que han adoptado otros países que están más infectados que nosotros y que su curva de inefectividad es alarmante, es parte del conocimiento que estamos generando que tiene un gran impacto sobre la salud de los individuos y que repercute de forma significativa sobre la economía a nivel global.

Como hemos mencionado no tenemos un tratamiento probado en ensayos clínicos que nos 

permita ofrecerlo como herramienta eficaz. Sin embargo hemos vivido, y yo en primera persona dirigiendo la Unidad de Infecciosas del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, el desarme de un virus mortal como el SIDA con los inhibidores de la proteasas. Debemos recordar que los virus y este en particular, son partículas inertes y requieren infectar una bacteria, un animal

o un ser humano para replicarse. Existen pues una serie de pasos que van desde la adherencia-penetración y la encapsulación. La digestión de la capsula libera en el citoplasma de la célula este material de ADN o ARN que emigra al núcleo en donde este es replicado Para reproducirse, los virus de ARN, como el 2019-nCoV, primero forman moléculas de proteínas muy grandes. Luego, deben ser cortadas por ciertas enzimas en componentes individuales para que el virus pueda multiplicarse. Eso es exactamente lo que se quiere prevenir. Se puede lograr inhibiendo las enzimas que logran los retrovirales eficaces para el VIH y ya probados en a pandemia del SARS en 2002 y 2003".

En el horizonte aparecen nuevos recursos farmacológicos como Aplidina producto de la compañía PharmaMar para el cáncer hematológico (mieloma múltiple) y es posible que la inmunoterapia tenga también un sitio en este posible armamentario.

 

La revolución tecnológica aplicada a la medicina ya ha mostrado su cara más amable al identificar el código genético del virus en horas y conseguir que de forma global se inicie una investigación con una velocidad sin precedentes en generar la vacuna.

Las experiencias previas en pandemias que hemos sufrido nos ha enseñado que necesitábamos años para desarrollar su uso en la práctica clínica. Kate Broderich Vicepresidente senior de los laboratorios Inovio en San Diego California afirma que una vez que China les ofreciera la secuencia de ADN de este virus, su laboratorio dotado con tecnología avanzada puede purificar en tiempo record el ADN, induciendo su crecimiento bacterias en el laboratorio, para lograr diseñar la vacuna en tres días. La agenda seria que antes del verano se realizarían los ensayos clínicos en humanos, con disponibilidad de la vacuna para finales de año.

 

 

Prof. A. Fernandez-Cruz

Presidente Fundación Fernández-Cruz

Académico de Número RANME

Catedrático-Jefe Servicio Emérito Comunidad de Madrid UCM

 

Madrid, 9 de Marzo de 2020

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